En el momento didáctico de cierre de una clase se busca que los estudiantes visualicen qué aprendieron y cuál es la utilidad de las actividades, estrategias y experiencias desarrolladas, para así promover su aprendizaje.
En esta publicación mostramos 3 actividades de cierre de una clase que hemos encontrado y nos parecen dignas de compartir. Estas actividades pueden ser adaptadas al contexto y grupo de estudiantes.
Breve resumen en 1 min: En un minuto, cada estudiante debe resumir lo aprendido o trabajado en la clase y escribirlo. Luego, se reúnen en grupos, comparten sus resúmenes y eligen el mejor o redactan uno nuevo, también breve. Lo anterior se debe realizar en un tiempo determinado. Finalmente, algunos o la totalidad de los grupos comparte su resumen en un pleno. En el pleno se pueden enfatizar conceptos o estrategias, resolver dudas, etc. Además, el docente puede hacer una evaluación de los aprendizajes alcanzados, en base a los resúmenes expuestos. 5 – 3 – 2 respuestas o ideas: Se realiza una pregunta abierta, que permita enlistar respuestas o ideas. Se pide a los estudiantes que cada uno enliste 5. Luego, deben reunirse en parejas y elegir las 3 mejores respuestas que tienen en conjunto. Posteriormente, deben reunirse en grupos de 6 estudiantes, donde cada pareja compartirá sus 3 respuestas y el grupo elegirá 2, la cuales compartirán al grupo curso a través de un pleno o escribiéndolas en las pizarra. Qué aprendí y que me gustaría aprender: Se solicita a los estudiantes que indiquen 3 aprendizajes que hayan tenido durante la clase y, además, se les solicita que indiquen qué les gustaría aprender en la próxima. Luego, se comparten las respuestas en un pleno, guiando la conversación a afianzar conceptos o estrategias, resolver dudas y a presentar lo que se trabajará en las próximas clases.
¿Te fue útil esta publicación? No dudes en compartirla con otros docentes o estudiantes.
Iniciar un nuevo ciclo escolar siempre trae consigo nuevos desafíos, y para los equipos directivos, Jefes de UTP y docentes el horizonte está marcado por un hito muy importante. En noviembre de 2026 se llevará a cabo una evaluación SIMCE de inglés que abarcará a una muestra representativa de estudiantes de 8° básico en Chile.
Hay un instante que todo profesor guarda en su memoria: ese segundo de silencio en la sala, justo antes de que un estudiante comprenda algo que le parecía imposible. No es el silencio del desinterés, sino el de la revelación. En ese momento, los esfuerzos realizados cobran sentido y aparece lo esencial.
El segundo año de educación básica representa un hito crítico en la trayectoria escolar. Es el momento en que la "decodificación" debe dar paso a la "comprensión", permitiendo que el estudiante deje de aprender a leer para comenzar a leer para aprender. En este contexto, la evaluación SIMCE de 2° Básico no es solo una medición estandarizada; es el termómetro que indica si los cimientos de la alfabetización están lo suficientemente firmes para sostener el resto del currículum.