La pandemia ha impactado en el bienestar socioemocional de muchas personas, lo cual ha provocado que sea aún más necesaria la contención socioemocional. En esta publicación explicamos brevemente qué es la contención socioemocional y derribamos algunos mitos sobre esta.
La contención socioemocional implica acompañar y acoger a las personas que están enfrentando una situación de crisis, con el objetivo de que recuperen el equilibrio emocional. Lo cual incluye ofrecer espacios para expresar emociones, recuperar la calma e identificar rutas para solucionar los problemas. De esta forma, quien contiene ayuda a la otra persona a recuperar la tranquilidad, la seguridad y la confianza; y a despertar sentimientos de esperanza sobre el futuro.Mito a derribar: Pensar que ante una situación de crisis lo mejor es ayudar a las personas a “evitar” o “negar” las emociones que generan malestar, creyendo que lo mejor es no hablar del tema para que así “se olvide y supere”. / Es muy importante que las personas puedan expresar, validar y comprender lo que están sintiendo en un espacio protegido. Las emociones son reacciones automáticas ante ciertos estímulos, no podemos evitar sentirlas. Lo que sí se puede hacer es reconocerlas y regular la manera en que reaccionamos ante ellas, para que así no nos desborden, paralicen, nos lleven a dañarnos o a herir a otros. Mito a derribar: Se debe insistir o presionar a las personas para que hablen y compartan lo que están sintiendo, aun cuando manifiesten que no desean hacerlo. / Debemos respetar los tiempos y necesidades de cada persona. Asimismo, se debe tener presente que para expresar lo que pensamos y sentimos, es esencial sentir confianza por el otro. Si se quieren planificar espacios de contención, se debe buscar que quienes participen se sientan cómodos y tranquilos. Mito a derribar: Esta bien recurrir a frases como: “No es para tanto” o “no te pongas triste”. / Debemos evitar juzgar, minimizar o invalidar lo que está sintiendo la otra persona. Si se quiere contener, la prioridad es escuchar y acompañar, validando el pensar y sentir de la otra persona.
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