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EduGlobal: "Plataforma educativa chilena marca un hito y da el salto internacional"

AP
Alexis Parada Suárez 03 de mayo de 2018

En enero del presente año Fabián Barriga, fundador de la plataforma, viajó a Panamá y firmó un contrato de distribución con la empresa Bios Software S.A. Esto le permitió a Umáximo conseguir una vitrina de más de 100 colegios públicos y privados del país centroamericano.


Estudiantes jugado con Umáximo en aula

La firma, junto a Bios Software, logró que el prestigioso Colegio Brader de Ciudad de Panamá se convierta en el primer cliente, quiénes implementaron Umáximo para estudiantes desde 7° hasta 12° grado, equivalente a 7° básico hasta IV medio de Chile. A partir del siete de marzo, el colegio comenzó la implementación del programa con 570 estudiantes. “Este hito es una gran catapulta para llegar al resto de los colegios del país”, comenta Barriga.

¿Por qué Panamá? Si bien es una nación con cuatro millones de habitantes, para Umáximo es muy importante consolidarse en el territorio. “Es el país de Latinoamérica que más ha crecido desde hace años, un buen punto de partida para la internacionalización y tiene una posición geográfica estratégica que conecta con grandes mercados como Colombia y México, los cuales están en nuestra mira” enfatiza.

 

La apuesta de Umáximo

Según el informe de la OCDE del año 2016, una gran cantidad de niños alrededor del mundo están atrapados en un círculo vicioso de bajo rendimiento y desmotivación. Solo en Chile, un 49,4% de los estudiantes tiene un bajo rendimiento en matemática, es decir, que no comprenden operaciones y conceptos básicos de la asignatura. Números que llevan más de una década sin mejorar y afectan en el mediano plazo al desarrollo del país.

El 2013, Fabián junto a su socio Alejandro Torres, se percataron que la personalización en la enseñanza es un enfoque clave para favorecer a cada alumno y así asegurar que todos los estudiantes tengan las mismas oportunidades de aprender y mejorar. “Vimos que podíamos masificar la personalización a través de la tecnología, y no me refiero a un canal de YouTube o un portal como Wikipedia, sino de algo que vaya mucho más allá. Hablo de crear una herramienta tan inteligente, que sea capaz de detectar estímulos del estudiante y tomar acción sobre ellos como lo haría un buen profesor particular, considerando las necesidades, preferencias e intereses de los estudiantes” agrega el fundador.

 

Fabian de Umáximo con parte del equipo pedagógico del Colegio Brader, Ciudad de Panamá.
Fabian de Umáximo con parte del equipo pedagógico del Colegio Brader, Ciudad de Panamá.

La plataforma

Umáximo es una plataforma web de enseñanza-aprendizaje que está construida para ser utilizada durante todo el año escolar en dos horas pedagógicas semanales, potenciando el trabajo en aula del profesor. La empresa ganó el concurso de Semilla Corfo en 2015, y gracias a la incubadora de negocios Incubatec UFRO, en mayo del 2016 la plataforma pudo ser lanzada de manera oficial.

Desde su lanzamiento, se ha expandido a más de 40 escuelas de distintas regiones de Chile, obteniendo mejoras del 20% promedio en el rendimiento escolar de los estudiantes en un lapso de solo dos meses. Para Fabián, una de las razones que explican esta mejora es que “se logró insertar la plataforma educativa entorno a un juego, mejorando la motivación, perseverancia y confianza en sí mismos”, detalla.

Y agrega, “Umáximo ha alcanzado tal desarrollo que está compitiendo codo a codo con soluciones a nivel mundial, como Khan Academy por ejemplo (plataforma financiada por la Fundación de Bill Gates), pero que se diferencia principalmente en que está construida para ser la mano derecha del profesor de matemática, otorgando un curriculum totalmente controlado por el docente, posibilitando la descarga de resultados de evaluación, entre otras valiosas funcionalidades”.

Para la profesora de matemática del Instituto Sagrado Corazón de San Bernardo, Nicole Martínez, que será su tercer año utilizando Umáximo, “la plataforma difiere de las formas de enseñanza tradicional, ya que mezcla las matemáticas con la tecnología, y eso llama la atención. Considero que es una forma de aprender de manera personalizada, pues ella identifica cómo aprende el estudiante y trabaja al ritmo de cada alumno”, comenta la profesora.

“En mi caso particular, llevo a los estudiantes una vez a la semana al laboratorio de computación, y observo el avance en la disposición y el manejo de los contenidos durante las clases, además de un aumento en sus calificaciones”, agrega Martínez.

Actualmente se encuentran en conversaciones con distribuidores de otros dos países y para final de este año esperan triplicar sus colegios asociados.


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