El concepto sociedad de la información es muy utilizado. En esta publicación explicamos de qué se trata y cómo se vincula con la educación.
Es aquella en la cual las tecnologías facilitan la creación, distribución y manipulación de la información, permitiendo que la información fluya de manera instantánea a través de distintos puntos del mundo.El uso intensivo de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC), a desembocado en un profundo cambio en la vida y las interacciones entre personas, gobiernos, facultades y organizaciones. Impulsando la globalización.De acuerdo con la declaración de principios de la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información, llevada a cabo en Ginebra (Suiza) en 2003: La sociedad de la información debe estar centrada en la persona, debe ser integradora y orientada al desarrollo, en que todos puedan crear, consultar, utilizar y compartir la información y el conocimiento, para que las personas, las comunidades y los pueblos puedan emplear plenamente sus posibilidades en la promoción de su desarrollo sostenible y en la mejora de su calidad de vida. En la sociedad de la información existe una constante innovación en las tecnologías que puede repercutir en la manera en que nos organizamos, trabajamos y comunicamos. Por lo que es necesario poseer un alto grado de adaptabilidad a este tipo de cambios. Quienes trabajamos en educación nos vemos ante el desafío de, por un lado darle un sentido educativo al uso de las TIC, sobre todo en cómo las utilizan nuestros alumnos. Y por otro, preparar a nuestros estudiantes para que aprendan a adaptarse a los constantes cambios del mundo en que nos estamos desarrollando. Para ello es esencial el uso de tecnología en el aula.
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Ranking SIMCE 2025 por colegio y comuna: los 250 colegios destacados de todo Chile en 4° básico, según matrícula y dependencia, con datos oficiales de la Agencia de Calidad de la Educación.
Cualquier profesor sabe que lograr que los estudiantes se motiven con las lecturas complementarias es todo un desafío. Al momento de abordar un texto, lo más común es enfrentarse a un muro de apatía o a la pregunta: "¿Esto lleva nota?" y resulta preocupante ver cómo los alumnos han generado tal dependencia a las calificaciones, perdiendo por completo el valor de la experiencia.
El SIMCE despierta miradas encontradas, y con razón: es una fotografía parcial de algo tan complejo e importante como el aprendizaje, y por sí solo nunca alcanza para describir el trabajo de una comunidad escolar. Aun así, es uno de los pocos datos independientes y comparables entre colegios, y cada año lo revisamos con atención y con cuidado.