COPISI es una sigla que significa concreto, pictórico y simbólico. Es un abordaje metodológico que ha demostrado excelentes resultados de aprendizaje en varios países a nivel mundial. También conocido como Método Singapur. Este busca que los estudiantes construyan conceptos matemáticos a través de la transición entre representaciones concretas, pictóricas y simbólicas.
COPISI: Se trata de un abordaje metodológico, usado en la enseñanza de la matemática, en el que se trabaja con representaciones concretas, pictóricas y simbólicas, donde los conceptos abstractos se representan con signos y símbolos.Concreto, pictórico y simbólico.La formación de conceptos abstractos inicia a partir de experiencias y acciones concretas con objetos. El tránsito hacia la representación simbólica es más firma si luego se permite una etapa en que lo concreto se representa icónicamente, con imágenes y representaciones “pictóricas”, para posteriormente avanzar progresivamente hacia un pensamiento simbólico - abstracto.La progresión de lo concreto a lo pictórico (icónico) y a lo simbólico (abstracto), en ambos sentidos, se designa con la sigla COPISI. Este enfoque metodológico otorga al estudiante la posibilidad de construir sus propios conceptos matemáticos. De esta manera, la matemática se vuelve accesible para todos.En Umáximo se integra el enfoque COPISI. La representación concreta, que muchas veces se trabaja con material tangible, lo abordamos con simuladores, donde los estudiantes tienen que interactuar con alguna situación que ellos deben construir o modificar.
¿Te gustó esta publicación? Compártela con otros docentes y comienza a utilizar la plataforma Umáximo con tus alumnos creando tu cuenta aquí: https://www.umaximo.com/register
Iniciar una nueva unidad didáctica suele venir acompañado de una tensión conocida para cualquier docente o Jefe de UTP: los docentes saben hacia dónde deben avanzar según el currículum, pero son conscientes de que una parte del curso aún no domina los conocimientos previos necesarios para dar ese paso.
En muchas salas de clases, los niveles de logro de los aprendizajes son diversos, y los profesores deben enfrentar el desafío de decidir entre seguir avanzando o detenerse y nivelar.
El inicio del año académico representa, quizás, el periodo de mayor presión cognitiva y administrativa para las comunidades educativas. Tras el receso estival, los establecimientos se enfrentan al retorno de estudiantes que traen consigo ritmos de aprendizaje heterogéneos, brechas de conocimiento acumuladas y una necesaria etapa de readecuación al clima escolar. En este escenario, la Unidad 0 surge como el cimiento sobre el cual se construirá el éxito de todo el año escolar.