Las pausas activas buscan ser facilitadoras del proceso de enseñanza-aprendizaje, ya que permiten complementar las actividades que se realizan en el aula, otorgando espacios que evitan los momentos de letargo, motivan la concentración y favorecen estados de ánimos positivos.
¿Qué son las pausas activas? Son espacios en los que durante 3 a 5 min se realiza una pausa en la clase para realizar una serie de dinámicas que permitan a los estudiantes mover su cuerpo, estimular su imaginación o tener un momento de relajación. Se recomienda hacer estas pausas cada 50 min o cuando el docente lo estime conveniente. Beneficios de las pausas activas: • Promueve el movimiento, evitando el sedentarismo. • Ayuda a desarrollar una mayor atención. • Fomenta la creatividad. • Fomenta el trabajo en equipo. • Minimiza tensiones en el aula. • Mejora el estado emocional. Algunos ejemplos de pausas activas: • Ejercicios de estiramiento. • Circuitos por el aula usando el mobiliario. • Movimientos corporales de bajo impacto que se pueden realizar en el lugar. • Juegos de gimnasia cerebral como acertijos o preguntas de ingenio. • Ejercicios de respiración. • Meditación guiada.
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Iniciar una nueva unidad didáctica suele venir acompañado de una tensión conocida para cualquier docente o Jefe de UTP: los docentes saben hacia dónde deben avanzar según el currículum, pero son conscientes de que una parte del curso aún no domina los conocimientos previos necesarios para dar ese paso.
En muchas salas de clases, los niveles de logro de los aprendizajes son diversos, y los profesores deben enfrentar el desafío de decidir entre seguir avanzando o detenerse y nivelar.
El inicio del año académico representa, quizás, el periodo de mayor presión cognitiva y administrativa para las comunidades educativas. Tras el receso estival, los establecimientos se enfrentan al retorno de estudiantes que traen consigo ritmos de aprendizaje heterogéneos, brechas de conocimiento acumuladas y una necesaria etapa de readecuación al clima escolar. En este escenario, la Unidad 0 surge como el cimiento sobre el cual se construirá el éxito de todo el año escolar.